sábado, 17 de agosto de 2019
viernes, 16 de agosto de 2019
AUTOGOBIERNO ESCOLAR
Universidad
Técnica de Manabí
Escuela de
Idiomas
Gestión de Aula de Clases
PROYECTO DE FIN DE CICLO
AUTOGOBIERNO ESCOLAR
Fecha: 17 de Agosto de 2019
Alonzo Gracia Claudia Samanta
Docente
Lcdo. Yury Vladimir Palma García
Período
Académico
Abril – Agosto 2019
INTRODUCCIÓN
Este ensayo tiene por finalidad explicar de forma concreta la teoría del
Autogobierno aplicada en un ambiente escolar y sus implicaciones a la vida
cotidiana de cada educando y de cada educador, es decir de los actores involucrados
en este maravilloso mundo de la política estudiantil.
El desarrollo del presente está basado en la Teoría del Autogobierno
Mental de Robert Stenberg formulada en los años noventa.
Cuenta con una perspectiva personal en cada división que hizo Stenberg,
y lleva una aplicación práctica de cada sub-tema en mención, desprendiéndose de nuestra realidad
psicosocial intentando hacerla más explícita y entendible con lenguaje
coloquial y tratando, en lo posible, de excluir términos muy rebuscados, mejorando
así la comprensión lectora.
En este mundo rodeado de tantas
filosofías y modas encontramos una teoría muy práctica y aplicable a nuestro
ámbito escolar con todas sus formas, funciones, niveles, estilos, ámbitos y
tendencias, tan claramente expuestas que se me hace imposible pensar que
debimos ponerla en práctica hace ya mucho tiempo atrás.
Es importante entender antes de leer que, nosotros, hablando como
individuos, somos un mundo en nosotros mismos y que cada área de nuestras
vidas y las experiencias vividas nos hacen lo que somos, nuestras estructuras
mentales se van fortaleciendo con el tiempo, para bien o para mal, eso no está
en discusión sino que se pueden aprovechar en cada tipo de autogobierno que se
ajuste a esa particularidad de cada persona y poder sacar el mayor beneficio en nuestras actividades escolares.
Parafraseando la expresión “querer es poder” puedo decir que: si está en
mi intención de hacer algo solo me falta aprender a realizarlo para que se
convierta en realidad y ese pedacito de “aprender” es el que se recibe en el
ambiente escolar en torno a actividades académicas y de formación profesional
que el individuo transita a lo largo de su vida.
DESARROLLO
El autogobierno escolar no es otra cosa que la implementación de un sistema
de gobierno, como su nombre lo indica, que sea considerado por cada alumno como
suyo y de esa forma se convierta en auto-gobierno.
Tomando como base la “Teoría del Autogobierno Mental” de Stenberg
podríamos adaptarla a la vida escolar de diversas maneras ya que el
autogobierno pose muchas posibles adaptaciones gracias a sus formas, sus
funciones, sus ámbitos, sus niveles y hasta sus tendencias; tal como en los
estados o países tienen su propio sistema de gobierno.
De esto se desprende la lógica pregunta: ¿Funciona o no funciona?, y su consecuente evaluación y nos hemos
llenado de casos históricos, sociales, políticos de los que tenemos
conocimiento, en los cuales, el mejor jurado siempre es la historia misma, en
fin eso podrá ser tema de otro estudio, pero, para lo que nos compete que es su
aplicación en la vida escolar, tenemos que analizar todos sus distintos
aspectos con frialdad y mucha responsabilidad para poder aplicar el más
conveniente o aquel que se ajuste a nuestra realidad.
Es decir, analizando principalmente el material humano con que se
cuenta, cada maestro o cada institución deberá decidir primero la forma del
autogobierno que ellos necesiten, entre las opciones están:
·
la monarquía,
que es cuando predomina una única forma de hacer las cosas orientado a una
simple meta, haciendo todo de forma muy simplista e inflexible, se suele pensar
que los fines justifican los medios;
·
la jerarquía,
es lo contrario de la monarquía orientada a muchas metas, las personas que se
rigen según esta forma son más tolerantes y flexibles y no creen en que el fin
justifique los medios;
·
la oligarquía
por su parte se caracteriza por ser dirigida por una élite intelectual, social
o de cualquier clase, se parece un poco a la forma jerárquica pero se
diferencia en que no prioriza las metas y las quiere realizar todas en el mimo
momento lo que puede llevar a la frustración y generación de conflictos.
·
la anarquía
se caracteriza por hacer todo de una forma no convencional y en contra de las
normas establecidas, lo que hace muy complicada su adaptación a la vida
escolar, yo diría imposible en éste contexto.
Y, ¿por qué es importante analizar tipo de estudiante que se tenga? Porque
son ellos y sus aptitudes los que van a lograr el éxito esperado.
Luego que se escoja la forma, se debe determinar las funciones del
mismo, y quienes llevarán cada una de esas. Al igual que en el estado, estas
funciones son: legislativa, ejecutiva y judicial, a las que nosotros en Ecuador
también llamamos “poderes del estado”.
Cada una de las funciones debe tener perfectamente establecida sus
competencias para que en lo posible no existan desacuerdos o malos entendidos,
es decir:
·
la función legislativa en resumen es la encargada de
la planeación del trabajo o estrategias que se vayan a ejecutar, los alumnos
involucrados en esta función son quienes tengan la propensión a crear planes e
ideas con más facilidad que a los demás;
·
la función ejecutiva toma la batuta y es la encargada
del trabajo propiamente dicho, quienes deben conformar esta función son los que
prefieran realizar algo ya planificado y sean buenos en lo que hacen, vienen
siendo el motor de la actividad; y
·
la función judicial se encarga de la evaluación y
retroalimentación tanto interna como externa, entonces lógicamente se deben
tomar a participantes con el más alto nivel de madurez que lo permita el
universo estudiantil, ya que ellos son responsables de la corrección de
procedimientos y solución de conflictos
que de seguro se presentarán en la vida escolar.
En lo concerniente al estilo de autogobierno tenemos el local y el
global así como en nuestro país tenemos divisiones parroquiales, cantonales,
provinciales y el gobierno nacional, pues bien para la escuela sería algo así
ya que habrían gobiernos de aula, de año, de especialidad, de sección, de
jornada, etc… según sea la naturaleza de la institución.
·
El estilo global se centra en la solución de problemas
generales y refiere poca atención al detalle, suelen ser alumnos muy idealistas
los que les encanta este estilo.
·
Por el contrario el estilo localista aborda los
detalles de cada problema, pudiendo caer en el extremo de no fijarse en la
imagen total del asunto por estar concentrado en un solo aspecto, volviéndose a
veces algo lento en la resolución o ejecución de tareas.
Sin embargo se podría llegar a confundir el estilo con el ámbito del
autogobierno, esto se enmarca en la clasificación de interno y externo por sus
tipos de pensamiento individual, es decir que:
·
El estilo interno o los internalistas son estudiantes
que quieren resolver todo solos, son personas íntegras e introvertidas,
pudiendo llegar a ser catalogadas como “asociales” o algún apelativo peor, por
el contrario
·
Los externalistas o los alumnos con estilo externo,
son extrovertidos, muy sensibles, para ellos más importante es la relación con
los demás que el trabajo encomendado, son más orientados al trabajo en equipo.
Para terminar, la clasificación por la tendencia de Stenberg, nos
muestra otros dos estilos muy relacionados con la política contemporánea, yo
diría más bien moderna y que aún está en vigencia en algunas partes del mundo,
se le suele decir “de izquierda” o “de derecha” y no es otra cosa que liberal o
conservador.
·
El estilo liberal hace énfasis en solucionar los
conflictos de forma no convencional sino buscando nuevas alternativas y
posibilidades.
·
El estilo conservador es como su nombre lo indica,
solucionar los problemas de la misma forma que siempre se ha hecho –“¿para qué
vas a cambiar algo que si funciona?” –
CONCLUSIÓN
Sin lugar a dudas es importante entender estos conceptos expuestos por
Stenberg de manera magistral y poder ponerlos en práctica en la vida académica
en todos los niveles.
Mientras realizamos el estudio del autogobierno surge la pregunta ¿cuál
es mejor? Pero no considero que hay alguna forma o estilo mejor que otro ya que
se deben ajustar a la naturaleza del lugar de aplicación, pienso que deberíamos
tomar de cada aspecto mencionado, lo mejor y poder implementarlo en nuestras
aulas de clase según sea nuestra necesidad y la aptitud inicial de los alumnos,
ya que considero que las personas pueden cambiar sus paradigmas si se enfrentan
a situaciones diferentes a las habituales en su vida, y de esa manera poder
tomar perspectivas distintas al salir de su zona de confort y hacer algo que no
es habitual en el individuo, por ejemplo un alumno internalista que asume una
responsabilidad nueva en la que tiene que interactuar con otros muchas veces
descubre que también es bueno en su actividad teniendo contacto con otros y
toma lo mejor de ambos estilos lo que le hará una mejor persona más abierta ya
que rompió sus paradigmas comportamentales.
La aplicación de éste estudio en la vida estudiantil trae mayores
beneficios que solo la organización de las actividades sino que también influye
en la disciplina del salón uno de los más grandes problemas cotidianos de
nuestro realidad social, ya que al darle responsabilidades a todos los actores
involucrados mantenemos la atención en algo más grande que sus problemas
personales, emocionales y económicos (si fuese el caso), el estudiante al
sentir que posee deberes y derechos de gobierno cambiará su modo mental de solo
oidor y receptor, ahora es un protagonista de la historia ya no es más un
“extra” en su producción, por ponerlo de una forma cinematográfica.
Somos los responsables de poder llevar a buen puerto un proyecto de
autogobierno en nuestros alumnos (cuando los tengamos) fomentando de esta manera
la autodisciplina, organización, amor propio y actitud de conjunto en cada uno
de ellos, recordando que seremos una gran influencia en quienes nos toquen como
estudiantes.
ANEXOS:
BIBLIOGRAFÍA
Sternberg, R. J. (1988). Mental
self-government: A theory of intellectual styles and their development. Human
Development, 31, 197-224.
Sternberg, R. J. (1990). Thinking styles: Keys to
understanding student performance. Phi Delta Kappa, (Enero), 366-371.
Sternberg, R. J. (1994a). Thinking styles: Theory and
assessment at the interface between intelligence and personality. En R.J.
Sternberg y P. Ruzgis (Eds), Intelligence and personality. New York:
Cambridge University Press.
Sternberg, R. J. (1994b). Allowing for thinking
styles. Educational Leadership, 52, 3, 36-39.
Sternberg, R. J. (1996). Successful intelligence. New
York: Simon & Schuster.
Sternberg, R. J. (1997). Thinking Styles. Cambridge:
University of Cambridge.
Sternberg, R. J. (1999). Estilos
de pensamiento: claves para identificar nuestro modo de pensar y enriquecer
nuestra capacidad de reflexión. Barcelona: Paidós.
Sternberg, R. J. y Grigorenko, E. L. (1995). Styles of
thinking in the school. European Journal for High Ability, 6, 201-219.
Sternberg, R. J. y Spear-Swerling, L. (1996). Teaching
for thinking. Washington, DC: APA.
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